Últimamente, mi vida es caótica y contradictoria. Los halagos y palmadas en el hombro conviven con préstamos, invectivas maternas y saldos negativos. Felicidad y agonía. Supongo que sabréis perfectamente de qué os hablo.
Y mientras, quiero volver a escribir. El retorno a la página en blanco es como volver a un hogar habitado por mil criaturas deseosas de mimarte. Tienes ideas, notas, trazos y dudas que pronto se multiplican. ¿Qué quiero contar? ¿Qué estilo? ¿Qué tono? ¿Qué genero? ¿Qué personajes? Y poco a poco, a veces a regañadientes, en ocasiones en manada, llegan a ti esbozos de diálogos y situaciones que al principio te parecen geniales y que al día siguiente terminan cayendo por su propio peso. No obstante, un día te sientas ante el ordenador y te dices a ti mismo que no te levantaras hasta tener escrito al menos un tratamiento decente.
En mi nuevo guión, PARA TODOS LOS PÚBLICOS, hay adorables ancianos, niñas piroquinéticas y presidentas de escalera que tienen el don de asesinar con su potente voz (como Alan Bates en "El grito")...Ah, y también hay una momia. Porque aunque termine alejándome, siempre termino volviendo al cuento, a las fauces del relato ingenuo. Me siento cómodo en un mundo en que sea lo más normal ver al Cíclope y la Hidra departiendo con Benito el quiosquero... Y si además puedo hablarles de mí, eso que me llevo.
Por cierto, aquí les dejo el enlace de la entrevista que me realizaron en el programa "Al Sur" (pinchen aquí para verlo).
Me odio y odio verme, pero prometí que la colgaría...
Hoy en su riguroso estreno, y con un encuentro inesperado con PJ Tena incluido, he podido ver la nueva peli de Tarantino: "Inglorious Basterds". Y supongo que eso y el profundo aburrimiento que domina esta noche de viernes es lo que me ha hecho volver al blog a joderles la vida con mis estúpidos comentarios. Eso sí. Una advertencia antes de comenzar: soy adicto al cine de Quentin Tarantino. En ocasiones, cuando estoy más deprimido y se me calientan las orejas (consecuencia inequívoca de ideas vitales funestas), suelo decir que sus películas han sido más importantes en mi vida que la mayor parte de los miserables episodios existenciales que he permanecido fuera de las garras del cine. Pero la mayor parte de las veces exagero...Y con esta perorata vacua solo pretendía alertarles de mi falta absoluta de objetividad ante la película en cuestión, pero intentaré enmendarme. Allá vamos.
1. El cine por el cine: Fueron Françoise Truffaut y la nouvelle vague los cineastas que empezaron a plantearse dilemas tales como la importancia del cine sobre la propia vida. La película se convertía así en un ente metarreflexivo que convertía su visionado en regocijo y celebración del medio, del código genérico y de todas las reglas y normas que a él pudieran aplicarse (normalmente para subvertirlas). Y Tarantino, con los Coen, es el cineasta cinéfilo por antonomasia. En ocasiones, este afán hipertextual y postmoderno de Quentin ha sido motivo de crítica y denostación de su obra, tachada de pastiche, de basura superficial e impersonal. Su propio ex-amigo Roger Avary criticó el cine de Quentin al reprocharle al que fuera también empleado de Archive Films su poca maña social y absoluto desprecio por la humanidad. Siempre he mantenido que aquí está la clave del cine de autor de Quentin Tarantino. Porque la vida de Quentin es el cine. Desde que su madre Connie lo educara (afortunadamente) sustituyendo cariño por una pantalla de televisión, el pequeño Quin ha hecho de su vida una oda a los veinticuatro fotogramas por segundo...Y si no has leído la biografía de Tarantino no puedes entender hasta qué punto sus películas son personales.
La filmografía de Quentin es la filmografía del amor por el cine. Sus tres primeras obras son películas de mafiosos y amor por el cine. "Kill Bill" es una película de venganza y amor por el cine. "Death Proof" es una peli de asesinatos y amor por el cine..."Inglorious" es una peli de nazis, guerra y amor por el cine. Cada fotograma de la película nos susurra la pasión enfervorizada de un hombre por un medio que ama y que entiende a la perfección. Y si en otras ocasiones los referentes eran el euro-noir o las pelis asiáticas de artes marciales, en esta ocasión Tarantino reformula el cine bélico europeo de directores italianos como Margheriti o Castellari (que son homenajeados en la película), para ofrecernos una cinta que presenta todas las características del spaguetti western más trash con toques de violencia giallo. Un espectáculo retro de primer nivel para los cinéfilos más avezados.
2. El guión FALLA: Estructurada de nuevo por capítulos, Tarantino firma aquí uno de sus guiones menos redondos. La película, que se abre con una magnífica secuencia inicial, nos presenta una historia de un grupo de judíos vengadores a los que apenas conocemos y con los que nos es imposible empatizar. Sí, bien. La verdadera protagonista es Shoshanna Dreyfuss. Hasta aquí todos de acuerdo. Pero estaríamos hablando de la película perfecta si el Tarantino guionista hubiera de algún modo profundizado en las motivaciones de ese maravilloso grupo de hijos de puta que son los Bastardos, que a excepción del Oso Judío o Hugo Stiblitz (que llaman la atención precisamente por su peculiaridad), no pasan del simple estereotipo. En ese sentido podríamos decir que "Inglorious" sufre el síndrome del Señor Azul.
En las películas grupales se corre el riesgo de incluir personajes que ensucien la trama por su inactividad y falta de utilidad en la misma. En esa obra pluscuamperfecta que es "Reservoir Dogs" ocurría con el señor Azul. ¿Alguien puede decirme la importancia dramática del personaje de Eddie Bunker? Y no me vengan con chorradas de que estaba interpretado por el escritor de "Animal Factory", por el ídolo de Tarantino...Monsergas. Si un personaje sobra, debe ser eliminado. Quentin Tarantino, como Baudeleire o Renoir, siempre ha presumido de amar a sus personajes como se ama a sí mismo. Y normalmente sus películas están llenas de personajes matizados y con un conflicto dramático definido hasta sus más mínimos detalles (aunque sean secundarios). Pensemos en "Pulp Fiction" y en Zed. O en Jimmie. O en la mujer de Jimmie. Pensemos en el señor Lobo. Pero vayamos más allá y acerquémonos a una película plagada de personajes cuya presentación, conflicto y arco de transformación son ejemplares. Hablo de "Kill Bill". Personaje a personaje, esta obra magna del siglo XXI, es perfecta en lo que a construcción de personajes se refiere. Uno a uno, podemos empatizar con ellos al tener perfectamente definidas sus motivaciones. En "Inglorious" eso no ocurre. Salvo algún intento vergonzoso de montaje de sacar a relucir de puntillas la misma (flashback de Stiblitz mientras es flagelado en una secuencia a lo John Rambo), la mayor parte de los Bastardos pasan desapercibidos para nosotros. Nos dan absolutamente igual. Y en una película que se llama "Malditos Bastardos" eso es un pecado. Y un enorme fallo que con el paso del tiempo puede llegar a echar a perder la película. Tarantino intentó aquí contar una película mastodóntica de guerra y cine, y seguramente con los años y las ediciones en DVD escuchemos algunas anécdotas acerca de metraje perdido de película, cortesía de Harvey "ManosTijeras" Weinstein al que esta vez se suma la catastrófica Universal. ¿Os suena "Gangs of New York"? ¿Os suena "Babylon" de Kassovitz?
Por otra parte, y siguiendo con el guión, creo que Quentin falla en uno de sus puntos fuertes. En "Inglorious", los diálogos carecen de la frescura de la primera etapa del autor o de la maravillosa artificiosidad cinéfila de Kill Bill para ser irregulares con pocos momentos geniales. En definitiva, me falta ese Tarantino único y original que sorprende a cada plano.
3. Los nazis: Es curioso que el único director que haya humanizado verdaderamente a un nazi sea uno que ha vivido verdaderamente el holocausto. Lo hizo Polansky en "El pianista", pero a un nivel puramente individual y no colectivo. Antes de rodar "Inglorious" se especulaba con la posibilidad de que Tarantino finalmente lo hiciera. Y por momentos lo consigue: con el cabo Wilhelm, con el soldado emboscado que solo quiere abrazar a su madre y quitarse el uniforme...Y sobre todo con el soldado raso Zoller, interpretado por Daniel Brühl y fundamental para entender la cinta de Quentin Tarantino. Este personaje, que en principio se nos presenta como un alemán bondadoso y con aspecto de niño, es un héroe de guerra en cuyo arco de transformación dramatúrgico se encuentra la clave filosófica de esta película.
4. De vuelta con Orestes: Porque sí, tras ese magnífico díptico sobre venganza que fue "Kill Bill" y en que Tarantino nos hablaba del poder redentor de la violencia, Quentin no se contradice en "Inglorious" y, pasándose la historia por el forro de los cojones (aplausos para él), nos grita, casi nos escupe, que los crímenes no pueden quedar impunes. Que quien a hierro mata, a hierro muere. Que si tú matas a mi familia, yo te mataré a ti, a los tuyos y a tu puto perro (fucking dog). Y en lugar de criticar las actividades mercenarias y salvajes de los Bastardos, sus métodos rudos y violentos, las ensalza y las eleva, se recrea en ellas y las presenta como único modo de cambiar las cosas. Un pensamiento muy americano que todos hemos llegado alguna vez a compartir.
5. Kosher porno: Eli Roth, mejor orador que actor, mejor director que intérprete, dijo que "Inglorious Basterds" era porno judío, aquello que su pueblo siempre había deseado desde la segunda guerra mundial y nadie había dicho en voz alta. Porque "Malditos bastardos" es la película que todos hemos protagonizado en sueños tras ver "La lista de Schindler" o "La vida es bella", Tarantino ha puesto en imágenes el anhelo inconfesable que todos hemos sentido de aniquilar el mal en forma de diabólico ejército nazi. Porque "Inglorious" es "Sonrisas y lágrimas" con sangre, una peli de Louis Malle en versión gore pasada de tuercas. Y eso es sin duda lo mejor de la película.
6. Quentin reinventa la Historia: ¿A quién le importa? No dejes que la realidad te joda una buena trama. Porque si obviando cualquier tipo de realismo histórico filmas uno de los más grandes clímax de películas bélicas que recuerdo, mejor que mejor. Y Tarantino en "Inglorious" reescribe la historia, ajusta cuentas y se muestra fiel a su doctrina y pensamientos acerca de la venganza. Por otra parte, cualquier apreciación que haga a este respecto, no haría más que desvelar demasiado sobre la cinta. Solo diré que en ella aparecen personajes históricos como Goering, Borrman, Churchill, Goebbels o el mismo Hitler...Y solo por su final tienen que ir a ver Inglorious.
7. Los personajes: De nuevo pesa sobre ellos la irregularidad que percibo en esta cinta. Frente a los estereotipados bastardos que pasan desapercibidos durante toda la obra, personajes como Shoshanna Dreyfuss, Bridget Von Hammersmark, Ed Fenech e incluso el proyeccionista negro amante de la primera, cobran un mayor protagonismo y profundidad dramática que los bastardos. E incido de nuevo en ello porque me parece un error de guión de proporciones colosales (quizá nunca tuviste que haberte alejado de "Doce del Patíbulo", Quentin).
8. Hans Landa: Necesario separarlo del resto. Sin duda, el mayor acierto de toda la película. Un asesino despiadado y cruel, un monstruo con exquisitos modales y dotes detectivescas que lo convierten en un Sherlock Holmes sádico y abominable.
9. La música: Quentin no falla. El uso de la música extradiegética que ofrece Tarantino, en ocasiones asincrónica, incide en la idea antes mentada del metacine, del relato hipertextual que nos remite a otros códigos y claves de la historia del medio. No faltan Morricone, Charles Bernstein o Lalo Schifrin. Desde sus mismos créditos, magníficos y sencillos, con el vals "The Green Leaves of Summer" de Nick Perito, sabes que estás ante una película de Tarantino (¿os habéis fijado que al igual que las películas de Woody Allen, las pelis de Quentin siempre llevan la misma fuente y tipo de letra?).
10. El poder del cine: Interesante, muy interesante, más allá de la reflexión sobre la venganza que de nuevo plantea aquí Tarantino, es el uso metafórico y literal del medio cinematográfico para salvar y liberar al mundo de la tiranía (de los hombres malos). Impagable cada segundo de la secuencia final. Tarantino utiliza el cine como arma arrojadiza. Bendito sea.
11. El cine alemán de Propaganda: Esperemos que Tarantino abra la veda didáctica de este periodo oscuro de la cinematografía alemana. Como se relata en la película, con la UFA convertida en productora estatal dirigida por Goebbels, esta es una etapa fundamental de la historia del cine, no ya por su calidad o trascendencia histórica, sino por el nivel de penetración cultural que el mensaje nazi halló a través del medio cinematográfico. Con un star system muy desarrollado y que aparece en "Inglorious" en su gran mayoría (impagable el momento en que vemos en pantalla al trasunto de la gran estrella Emil Jannings), las películas de este periodo como "El judío Süss" o "El joven hitleriano Quex", que seguramente inspirara la fake movie que presenciamos en la película, "El orgullo de una nación", son obras racistas y profundamente hirientes pero precisamente por eso y por su capacidad de convicción es necesaria recordarlas y estudiarlas. Hay vida más allá de Riefenstal y Pabs.
12. En resumen: El cine de Tarantino es artificioso y de grandeza operística, una mezcolanza genérica que termina derivando en una confesión autoral de primer nivel que en este caso se ve deslucido por un guión irregular y un ritmo de montaje que en ocasiones peca de explicativo y lento. Muchos minutos de tiempo muerto podrían haberse aprovechado para indagar, qué pesado soy, en las motivaciones de estos "Malditos Bastardos" que terminan convirtiéndose en una comparsa de secundarios que pierden fuelle frente a la verdadera protagonista de la cinta, Shoshanna, y el antagonista perfecto, Hans Landa.
No obstante, qué grande eres, Quentin...Pero no te perdono ese fallo de guión...¿O de montaje?
"En una tensa mañana de Octubre, Dios está en los cielos, un niño sueña conquistar el mundo y una adolescente finlandesa marginada está a punto de colgarse de la lámpara...Pero todo está a punto de cambiar..."
Protagonizado por Sebastián Haro ("Padre Coraje"), Ken Appeldorn ("Malviviendo"), Celia Vioque y Javier Centeno entre otros, el cortometraje "Vité" por fin tiene sitio en Facebook! Y con él llegan sus primeras imágenes. Arriba podéis ver el teaser poster... Y sí, es un niño pulpo.
También os dejamos un video de los ensayos en la primera semana de rodaje...Estábamos probando efectos visuales que nos facilitaran la ardua tarea de posproducción. El glamour del cine! XD
El cortometraje se estrenará on line en Octubre a través de Youtube y Facebook y estamos intentando estrenar físicamente en otros lugares de España.
Gadget. Para los no iniciados, invenciones estrambóticas y fantásticas que ayudan a nuestros protagonistas a resolver problemas, ligarse a la chica o desplazarse de manera verdaderamente molona. Reconozco que me ha costado elegir mis diez favoritos. Ahí van:
1. El sable láser de Darth Maul: De doble hoja. Rojo sith. Demasiada arma para un personaje que finalmente se quedó en nada. Lástima que no liquidara con él a Jar Jar...
2. El patinete volador: De "Regreso al Futuro". Propiedad de Marty McFly, todos quisimos tener uno igual. ¿No molan los colorines?
3. Bat-tarjeta de crédito: La saga Batman tocó fondo con "Batman y Robin". El padre militar de "American Beauty" diría de ella que parece "el puto día del Orgullo Gay". Pero obviando este pequeño detalle cromático, la sensación de vergüenza ajena alcanzó su cénit cuando Batman y Robin pujan por Hiedra Venenosa y el primero presume de Bat-Tarjeta. Me hubiera gustado mostraros una imagen pero ni la encontré en Google ni tengo la película...Por cierto, le pusieron pezones al traje de Batman...¿Por qué coño le pusieron pezones?
4. La prótesis motosierra: La lleva Ash en la saga "Evil Dead". Obligado a cortarse el brazo, que fue poseído por demonios sumerios, solo por ese detalle estético de acoplarse una motosierra en el muñón podríamos estar hablando de un personaje icónico imperecedero. Y si ya la luce Bruce Campbell pues, amigos, solo podemos idolatrarlo...Un poco incómodo para la masturbación ambidextra.
5. El neuralizador: De "Men in Black". Mismos efectos que una noche de juerga en la Alameda de Hércules sevillana pero más limpio y sin resaca. También la utilizaron en "Padre de familia" para borrarle a Chris el recuerdo de una familia nudista.
6. Ebony and Ivory: Las pistolas de Dante, el prota de "Devil May Cry". Si ya molan en su estado habitual, cuando Dante entra en estado demoníaco se convierten en verdaderas armas de destrucción masiva multidimensionales. Las quiero. Ahora. Ya.
7. La pistola pene: La portaba Sex Machine en "Abierto hasta el amanecer". Armas, erotismo y una masacre vampírica para recordar. Qué grande Tom Savini.
8. La pierna ametralladora: Otra de Robert Rodríguez, maestro de gadgets. Esta vez de "Planet Terror". Si la película es un homenaje al cine de O´Bannon, Bava y Carpenter entre otros, siempre será recordada por la coja más mortífera de la historia del cine. Pesadilla erótica de los frikis, matar zombis con una ametralladora por pierna da carácter y experiencia...Quiero ver una segunda parte.
9. El disparador de protones: ¿A quién vais a llamar? Sí, amigos, ¡Ghostbuster´s rules!
10. El "anal intruder": Lo mejor para el final. El intruso anal de "Top Gun"...¡Sobran comentarios!
A los idiotas nos gustan las listas. Y ahí va una semblanza de mis cazadores de vampiros favoritos (mi profesión frustrada).
1. Dr. Abraham Van Helsing: El cazador de vampiros más famoso de la historia jamás alcanzó tal nivel de destreza, audacia y crueldad como cuando lo interpretó Anthony Hopkins. De acuerdo, Peter Cushing era guay y Hugh Jackman era...era...era Lobezno, lo sé. Pero Anthony Hopkins es el amo.
2. Profesor Grost : Ayudante en "Kaptain Kronos". Vale, que el Capitán molaba y su cara de palo era super divertida, pero el cerebro del equipo era este tipo jorobado. Amo al personaje, amo a la película y amo a la Hammer.
3. Edgar Frog: Es Corey Feldman. ¿Acaso se necesita dar otro motivo? Pues aquí lo tienen. Una bandana roja a lo Rambo da carácter.
4. Peter Vincent: De "Fright Night". Actor de terror fracasado venido a cazador de vampiros eventual. En el final de la peli le echa dos huevos...Y sí, el nombre es poco original.
5. D: Un nombre simple para un personaje complejo. Poco hablador, "D" es un dampyr que recorre el mundo como cazador de vampiros a sueldo. Medio humano, medio vampiro, en "Vampire Hunter" demuestra ser el puto amo...Y sí, los hermanos Marcus, joder, también eran la hostia.
PD: En esta lista falta Bigote Arrocet como ayudante de Chiquito en "Brácula" y jamás estarían Buffy o Blade...¿Por qué son tan repelentes?
Hace años quise crear el blog personal más freak jamás escrito. Se llamaba "El club de los maníacos deprimentes" y consistía en aunar en una web juegos y reseñas especializadas escritas por gente que, básicamente, no tuviera la más repajolera idea de lo que hablaba.
En el caso del medio cinematográfico, conté con la inestimable colaboración de un viejo amigo y compañero de clase que desde ahora llamaremos con veneración "El coyote bizco". Porque tras este seudónimo se esconde un genio de la literatura que todavía no ha aprendido a escribir, un erudito crítico cinematográfico que no ha pasado de "2 fast 2 Furious". y con este nulo vagaje cultural, cada semana le recomendaba una película para que escribiera unas líneas sobre ella en mi blog.
Un magnífico día le recomendé "El bosque", de M. Night Shyamalan.
Siéntense amigos y disfruten. Esta es la crítica más lúcida que he leído acerca de una película en toda mi santa vida. Con ustedes, "El coyote Bizco" (y les prometo que no he cambiado una santa coma):
Ke pasa sucolega. Hoy tengo q hablaros d El bosque.
Esta vz no me la he bajao del Emule. Me la ha pasao el pichacorta del Nano, jajajajajaja. Q PASA NANO, PICHACORTA CABRÓN!jajajajajajajajajaja La he visto esta mañana en mi keli después d come. A ve. El Bosque la dirige un puto indio q se parece al moro de los Simpson pq lo he visto en la parte de atras de la pelicula. El payo indio este habia dirigio antes el sexto sentido q era la caña y una pelicula de guardaespaldas y señales. El sexto sentido era la polla.Salia el payo calvo de sin city. Xro aquí no repartia ostiazos como panes y tenia peluquin pa q no se le viera el cartonaje.
A lo q vamos. El bosque va de una peña. Unos son viejos y otros no. Los viejos son los padres de los jóvenes y al reves. Toa la peña vive en un pueblo chico. Los viejos y los jóvenes. A veces hacen calderetas. Al lao del pueblo hay un bosque. En el bosque hay unos lobos con capucha q acojonan a los viejos del pueblo. Tb a los jóvenes. Los lobos son más feos q pifio y tienen las uñas sucias.
Los lobos van vestios de rojo. Los del pueblo de amarillo. Y hacen competiciones. El que entre en el bosque vestio de rojo pierde. Y al reves. Si entras en el pueblo vestio de amarillo pierdes tb. Y al que pierden le pintan la casa. Al principio va to bien hasta que un dia matan a un galgo. Los viejos se enfadan y se creen que han sio los jóvenes. Específicamente un tio q tiene el labio partio por la parte de arriba como mi amigo suso.
Ese es el protagonista. Al del labio partio le pone cachondo una ciega q tiene una hermana, un padre y un perro. La ciega ve mens q pepe leche. Tb esta un tontito q tiene la nariz picua. Parece q se ha tripao y se pasa to el dia aplaudiendo. El tonto tiene sus puntos pero es mu lenta la puta pelicula. Eso si. El final es la polla. Si lo hubiera visto os lo contaba. Jajajajaja. Vaya puta mierda de pelicula. Casi por el medio tirando pal final se descubre q el tonto era un lobo y q por eso le gustaban las ciruelas.
Me encantan los gordos, lo juro. Es una filia. Y no hablo de gente rellenita a la que le sobran cinco, diez, veinte kilos. Me refiero a aquellas magníficas criaturas de más de 130 que lucen en su cuerpo un bellísimo oleaje celulítico de grasa y michelín. Excitan mi imaginación visual cinematográfica de manera instintiva, visceral, salvaje.
Este año quise introducir en "Vité" un personaje obeso: una chica con poderes telequinésicos que intentaba quitarse la vida. Y aunque busqué y busqué, la caza intensiva de gordos fue infructuosa. Porque estas prodigiosas personas a las que me refiero son, como los dragones, ejemplares únicos y difíciles de encontrar. Supongo que eso los hace tan especiales.
Y los genios lo sabían. Las formas sinuosas de la gente obesa dan movimiento interno, son capaces de dotar de ritmo preciosista a un plano que sin ellos podría ser nimio y aburrido. Pensemos en Fellini, en la puta de Carnivale, en la mujer del señor Nebbercracker de "Monster House". ¡Pensemos en Cherita Chen! Todos gordos, todos bellos, con un cuerpo que es en sí puro movimiento, como el propio cine.
Ayer mantenía una conversación con uno de mis mejores amigos. Se encuentra provisionalmente trabajando en Alemania y me contó su visita a una de estas saunas tan habituales en el país germano. Los alemanes son un pueblo recio aficionado a la cerveza que ha sabido amancebar a sus huestes. Alemania está llena de maravillosos gordos, tipos de tez pálida y cachetes sonrosados que solemos ver en nuestras tierras siempre visiblemente ebrios. Pues imagínense el panorama. Imagínense qué magnífica secuencia cinematográfica. Día de nieve en Karlsruhe. La sauna es un edificio de madera separada del gimnasio por un pasillo al aire libre. Dentro de la sauna, desnudos, maravillosos gordos cuarentones. Señores, señoras. Llenos de michelines, con sus enormes y bellos culos apoyados en toalla blancas. Uno de ellos, de más de 120 kilos, se levanta desnudo y se dirige al exterior a fumarse un pitillo...¡Sale al día nevado a fumarse un cigarro! Y allí fuera, el vaho que exhuda su cuerpo se mezcla con el humo del cigarro y se hace uno. Humo y vaho, vaho y humo. Desnudez obesa bajo la nieve. Díganme que no han visto la secuencia. Plano detalle de las ventanas de la sauna, llena de gordos desnudos). Entra en cuadro por la derecha nuestro gordo de 120 kilos. Lo seguimos en travelling a través de las ventanas hasta que llega al exterior...Después meto un plano grúa porque me gusta volar y es la única manera que conozco de hacerlo... Pero rematémoslo. Cambiemos la realidad. Que el gordo avance bailando, dando volteretas, feliz como un tierno infante.
Y no me vengan ahora con chorradas de corrección política. Me gustan los gordos porque dan movimiento interno.
¡Viva Alemania y sus gentes! ¡Y este indio que encontré en Google! ¡Viva el indio!
"A corazón abierto" narra las vivencias y desventuras cotidianas de Jesús Mesas Silva, licenciado en Comunicación Audiovisual, diplomado en Dirección por la Escuela Andaluza de Cinematografía y se encuentra promocionando su primer cortometraje en 35mm. Su primer guión de largometraje, "El buen padre", comienza a rodarse en Méjico las próximas Navidades. Aún no ha cometido el asesinato perfecto.