Los cuentos que te cuento
Últimamente, mi vida es caótica y contradictoria. Los halagos y palmadas en el hombro conviven con préstamos, invectivas maternas y saldos negativos. Felicidad y agonía. Supongo que sabréis perfectamente de qué os hablo.
Y mientras, quiero volver a escribir. El retorno a la página en blanco es como volver a un hogar habitado por mil criaturas deseosas de mimarte. Tienes ideas, notas, trazos y dudas que pronto se multiplican. ¿Qué quiero contar? ¿Qué estilo? ¿Qué tono? ¿Qué genero? ¿Qué personajes? Y poco a poco, a veces a regañadientes, en ocasiones en manada, llegan a ti esbozos de diálogos y situaciones que al principio te parecen geniales y que al día siguiente terminan cayendo por su propio peso. No obstante, un día te sientas ante el ordenador y te dices a ti mismo que no te levantaras hasta tener escrito al menos un tratamiento decente.
En mi nuevo guión, PARA TODOS LOS PÚBLICOS, hay adorables ancianos, niñas piroquinéticas y presidentas de escalera que tienen el don de asesinar con su potente voz (como Alan Bates en "El grito")...Ah, y también hay una momia. Porque aunque termine alejándome, siempre termino volviendo al cuento, a las fauces del relato ingenuo. Me siento cómodo en un mundo en que sea lo más normal ver al Cíclope y la Hidra departiendo con Benito el quiosquero... Y si además puedo hablarles de mí, eso que me llevo.
Por cierto, aquí les dejo el enlace de la entrevista que me realizaron en el programa "Al Sur" (pinchen aquí para verlo).
Me odio y odio verme, pero prometí que la colgaría...



