Llevo tanto tiempo soñando con el cine, trabajando en él, que cuando las buenas noticias llegan, uno casi ni se las cree. Son una recompensa al trabajo (por lo visto) bien hecho, a una vida dedicada a escribir guiones, leer cómics, jugar videojuegos y ver una cantidad aceptable de películas. Qué hermoso sería poder trabajar en lo que te gusta, poder dar rienda suelta a tu imaginación desbordada y encima que te paguen por ello. Voy haciendo el camino.

En la última semana, salieron publicados los guiones que se llevarán a cabo en la Escuela a eso de junio-julio. Sorpresas y decepciones. Mi guión fue seleccionado. Creo que ya les hablé de él, y justo en el momento en que les escribí ese post estaba sufriendo una de esas depresiones de caballo en que me recreo en la flagelación y tortura de mí mismo. No obstante, pronto vi la luz y en las posteriores versiones, encontré un filón narrativo potente que hizo que, por segunda vez en mi vida, estuviera orgulloso de mi trabajo. Porque en ese guión estoy yo, yo y no otro. En ese guión está mi vida, mi pasión por la PSP, los cómics y alguna que otra confesión. Puede que no sea un mundo poético ni de gran contundencia filosófica, lo sé, no soy un genio, pero ese cortometraje es mío. Sólo mío, como el anuncio.

Voy a hablarles de guiones, claro. De mi labor como guionista, así que ya pueden irse a una página porno en que las pajas sean más divertidas...Y ahora, sin concurrencia, podré explayarme. Escribo guiones desde hace mucho tiempo, como escribí en un post anterior. Pero en el último año están llegando los frutos de todo ese trabajo, de todo ese tiempo que algunos consideraban perdido. Con mi primer guión de largometraje vendido (ya les hablaré de ello cuando me dejen y pueda), ya puedo decir que formo parte de esta industria, ¿no les parece?

Pero quiero seguir aprendiendo. Creo que la labor de un cineasta o aspirante a serlo es el constante aprendizaje. No sé nada, no soy un genio, no tengo talento. Me queda mucho por andar.

Mi forma de escribir es simple. Aborrezco sinopsis, escaletas o argumentos. Sólo necesito conocer dónde empieza la historia y dónde termina. El camino va surgiendo a medida que escribes. El primer borrador suele ser un vómito que, o bien es de calidad, o bien es una basura. Si es de calidad, sigo versionando. Si es una basura, no me preocupo si pienso que la idea de partida es buena... Esa es una declaración de intenciones, claro. Porque si normalmente el primer borrador es malo, suelo borrar archivos, lanzar maldiciones, resetear recuerdos. Pero hay que seguir versionando. El primer borrador, si escribes guiones lo sabes, no es más que una décima parte de aquello que quieres contar, mucho se ha quedado en el camino que va de tu mente al teclado. Creo que el versionar es ir recuperando aquello que perdiste en el camino, encontrar cosas nuevas que aporten capas dramáticas al guión.

Capas dramáticas. Concepto importante. Estoy obsesionado con ello. Me considero un completo fanático de la serie "Perdidos". ¿Y saben por qué? Por la cantidad de capas dramáticas que presenta, la cantidad de lecturas superpuestas que componen cada episodio. En función de tu bagaje cultural o intelectual, serás capaz de leer unas capas u otras, pero aunque seas un completo analfabeto, podrás comprender perfectamente la esencia de la serie. Ahí radica el secreto del éxito de una producción comercial que pretenda ser artística. En la multiplicidad de capas. Y yo es un trabajo que como aspirante a guionista, siempre me tomé en serio.

Cuando escribí "El buen padre", hace tres años, me obsesioné con qué mitos o argumentos universales podrían encajar en la narración de la historia que estaba contando. Pasé semanas reflexionando y reflexionando. Y cuando lo encontré, todo cambió. Se abrió el cielo, las ideas llovían, las referencias. Joder, el cambio de un nombre puede cambiar toda la historia. Algo semejante me ocurrió con el guión de cortometraje.

Estaba perdido, como dije antes. Renegaba de él y de mi aptitud como guionista. ¿Es un corto autobiográfico y el protagonista se llama Jesús? Muy bien, Mesas, ole tus huevos. ¿Y saben lo que me faltaba? El abrazo de un argumento universal, que como por arte de magia, fuera capaz de rellenar los huecos y la falta de contundencia intelectual que yo veía en mi corto. Y el día que descubrí a Orfeo y la bajada a los infiernos, perfecta analogía con la situación de mi personaje, la inspiración me inundó, joder. "Devil May Cry", "Los caballeros del Zodíaco", "Lost", "La divina comedia" o el manga "Orpheo no madou" me ayudaron a añadir capas de lectura a la historia y darle tintes personales. Porque somos lo que vemos, leemos y escuchamos. Los cuadros que nos hacen llorar, las óperas que nos emocionan, jodido Offenbach. Y todo ello está en ese corto.

Si notan hoy que estoy especialmente feliz, no me lo echen en cara. Acabo de recibir una más que buenísima noticia de tierras mejicanas. Entrar en el mundo del cine, transmitir tu mensaje, gritarle al mundo tu universo de geeks y nerds, de frikis asociales, de palizas y videojuegos, de decapitaciones y violaciones. Transmitir al público un mensaje, un mundo nuevo que, como dije, no es ni mejor ni peor, pero que es mío.

Por primera vez en mi vida, y en el ámbito laboral, puedo sacar pecho. Sacar pecho y decir claramente a todos los que me atacaron y me atacarán tres palabras claras: Que os follen.

PD: En verano recuperaré mi guión de largometraje de aventuras adolescentes. Cuatro niños solos. Una noche de invierno. Una casa en medio de ninguna parte. Entre "Los Goonies" y "Jóvenes Ocultos"...pero con armas caseras, hostias, diversión pura y mucha mucha mucha sangre! Fuck Yeah!