Soy comunicólogo. Y gilipollas, claro. Pero creo que a fuerza de ser sincero, en mi baja adolescencia me forjé como lo segundo y a consecuencia directa de ello me convertí en lo primero. Comunicólogo, ya ven. Licenciado en Comunicación Audiovisual. Comunicación Audiovisual...
Qué recuerdos.
Si ustedes acaban de terminar sus estudios relacionados con esta licenciatura, ya puedo llamarles colegas y compañeros, ya forman parte del gremio. Por experiencia, si ustedes son nuevos en esto de las titulaciones académicas, me temo que sufrirán el Síndrome del Comunicador. Es un síndrome terrible, créanme. Uno termina la graduación en Junio, la resaca la sufre de prácticas en Localia, Cope, Ser o TVE, y llega a Septiembre con el ánimo por las nubes, sintiéndose poseedor de un estátus social en potencia. El mundo de las potencias es curioso, universos paralelos que flotan por el mundo de las ideas, caminos fantasmas en el viaje de nuestras vidas que quizá ignoramos porque no quisimos poner las largas.
El comunicador audiovisual recibe la patada de su facultad, esta sí que real, y se presenta en el mundo laboral con una fulgurante carrera en potencia. Las cámaras, los platós de televisión, las salas de realización y montaje son una droga mejor que...Bueno, digamos que pueden llegar a ser adictivas del mismo modo que las pipas con sal marina o los petazeta...Y atrás quedan Lazarsfeld, las seis W, la ética y deontología y profesional, y esas cosas de manual que estudiaste. Ahora, el afectado del Síndrome se lanza a la captura de un empleo.
En primer lugar, el paciente comunicólogo tiene contactos. Contactos. Si alguno de sus amigos ha estudiado Comunicación y en Septiembre dice estar seguro de su futuro laboral, no lo miren como a un fantoche o persona dada a inventarse situaciones ficticias...¡Sufre el Síndrome! Es víctima de una serie de promesas incumplidas que le llevarán al ostracismo laboral durante meses (aunque a veces, claro está, hay excepciones a la regla, hay varias excepciones a la regla)...
Hasta que, tras patearse emisoras de radio, periódicos, redacciones de páginas web, televisiones, productoras y demás lugares de esparcimiento audiovisual, tiene varias opciones: la resignación y el mantenimiento férreo de la confianza en sus contactos, o el Carrefour (somos la principal mano de obra del gigante francés, sector reposición, ahí es nada).
Pero puede tener suerte, quiero creer que puede tener suerte, y que algún día un número extraño llenará su teléfono móvil, descolgará y casi sin darse cuenta, emocionado, llamará a sus padres cinco minutos después para decirle que...dios mío...¡Tiene una entrevista de trabajo!
Finjamos que no es real, que esta entrevista nunca sucedió. Ocultemos el nombre. Cadena xOPE, diez de la mañana. Un comunicador afectado por el Síndrome, deseoso de nuevas experiencias laborales, entra en un despacho. Un señor sin chaqueta lo recibe, currículum en mano. Hablando, hablando, sale a relucir la licenciatura. El hombre pone cara extraña: "¿pero estás licenciado? aquí buscamos gente en prácticas". Cuando dicen gente en prácticas se refieren a gente que puedan explotar de lunes a domingo, sí, de lunes a domingo, por 127 putos euros. Así, tras quince minutos de entrevista, el afectado por el Síndrome saldrá o bien con una promesa de "ya le llamarán", o bien con un contrato en prácticas que ha tenido que firmar para ganar 127 euros y renunciando a su cualidad de licenciado (¿esto es fraude?).
Y claro, es la pescadilla que se muerde la cola.Es la frase que habrán escuchado mil veces. "Es que si no lo cojo yo, lo cogerá otro". Y lo jodido es que puede que tengas razón. Que tenemos la boca tan llena de mierda, que ni siquiera podemos alzar la voz. Sí que es indignante el intrusismo, gente que tras estudiar Biblioteconomía se dedique a operador de cámara, Escuelas de Cine que nutran de alumnos en prácticas cadenas de televisión locales (¿un estudiante de Dirección Cinematográfica haciendo las veces de aydte. de realización?). Pero no estoy aquí para quejarme, y de hecho ese último párrafo, son las reminiscencias del Síndrome mal curado.
Así que ahí tenemos a nuestro paciente. Trabajando mucho y mal pagado, o bien de nuevo en paro con sus padres de archienemigos (que siempre le recuerdan que tuvo que haber estudiado medicina). A los meses del ostracismo laboral, llega la fase más terrible, la de la envidia. Si eres chico, será mayor hacia las chicas de tu promoción que han conseguido un empleo y que tú consideras que no fue por sus propios méritos (profesionales, se entiende, profesionales de la comunicación). Si eres chica, abominarás del sexismo imperante en los medios, con un rebaño de hombres ansiosos de sexo que odian a las mujeres...y solo favorecen a las guapas. Es en esta peligrosa fase en que palabras como "enchufado", "pelota", "lameculos" y "puta" salen a la palestra. ¿Se han parado a pensar que siempre es el que no tiene trabajo el que insulta?
En fin, esta es la peor fase, porque el afectado del Síndrome entra en una espiral de envidia patológica que puede derivar fácilmente en la aceptación del error, en el regocijo que produce lamerse el cipote sifilítico. Y recuerda con tristeza la facultad, y las cosas que le prometieron.
El Afectado del Síndrome puede seguir estudiando. Máster en Madrid, Doctorado, Cursos de Montaje y Edición...Tú eliges. También puedes opositar para el Canal Autonómico de turno, o para formar parte del gabinete de Comunicación de alguna Consejería...Puedes trabajar en un videoclub.
¿Y ahora cuáles son mis soluciones, querido afectado? No las hay, todo es cuestión de suerte, de estar en el momento preciso en el lugar preciso. También puedes buscar atajos, dejar de lado esa puta energía negativa y replanteártelo todo desde cero. El problema de nuestra carrera, porque te estoy hablando a TI, es la indefinición. Si entre asignaturas de cine, tele, radio, prensa y multimedia hubieran colado alguna de horticultura no hubiera desentonado. Tienes que ser más fuerte que ello y trabajar duro. Si trabajas todo llega. Take it easy, my friend!
Por cierto, ¿saben qué le dice un Comunicador Audiovisual a otro?
"Ponme un Cheesburger con mucho queso".
Jodido chiste malo.


Querido Jesús... me parece de los post más interesantes, honestos, certeros, valientes e incluso cómicos que he leido en mucho tiempo.
Mis más sinceras felicitaciones, y mucha mierda compañero, mucha mierda tengamos todos!
Un abrazo, aagurrrr